
Además, este lunes, el Ejército israelí ha matado de un disparo a un sexto periodista, Hasán Douhan del periódico palestino Al Hayat, en la zona de Al Mawasi, al sur de Gaza, elevando a 246 la cifra de periodistas y profesionales de los medios asesinados por Israel
Primero, cayó una bomba. Luego, otra. En sólo unos segundos, los impactos arrebataron la vida a al menos 21 palestinos, cuando un dron israelí atacó el hospital Nasser de Gaza, en la sureña ciudad de Jan Yunis. Entre las víctimas mortales, se llora a cinco periodistas asesinados más. Los corresponsales de Al Jazeera, Associated Press y Reuters se estaban alojando en el complejo médico, protegido por el derecho internacional humanitario. Desde lo alto de un edificio del hospital, realizaban su esencial y peligroso trabajo. Allí también están desplazadas centenares de personas, junto a los pacientes que aumentan a cada minuto a medida que el Ejército israelí continúa con su brutal ofensiva a lo largo y ancho del enclave. “Israel lamenta profundamente el trágico accidente ocurrido hoy en el Hospital Nasser de Gaza”, ha dicho la oficina del primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, en un raro comunicado, después de que el presidente estadounidense Donald Trump reconociera “no estar contento” con el ataque.





